Artículo
Cómo prepararse para el concurso docente: un plan de estudio que sí rinde
Cómo prepararse para el concurso docente: un plan de estudio que sí rinde
La mayoría de aspirantes estudia mal, no poco. Lee todo por igual, repasa lo que ya domina y llega al examen sin saber dónde estaba flojo. Un plan que rinde parte al revés: identifica qué pesa, qué se puede entrenar y cuánto tiempo darle a cada frente. Eso separa al que pasa del que vuelve a intentarlo.
Empiece por entender qué evalúa la prueba
↑ Parte de la guía: Concurso DocenteAntes de abrir una sola guía, conviene saber contra qué compite. La prueba eliminatoria, la de Aptitudes y Competencias Básicas, mide cinco frentes: lectura crítica, razonamiento cuantitativo, competencias pedagógicas, conocimiento específico del área y competencias comportamentales. Son cerca de 120 preguntas en cinco horas, y necesita al menos 60 sobre 100 para no quedar por fuera.
No todos esos frentes pesan igual en su esfuerzo. Algunos ya los domina por su formación; otros los tiene oxidados. El primer trabajo es honesto: reconocer en cuáles está bien y en cuáles no.
Reparta el tiempo según su punto de partida
Aquí está el error más caro: dar el mismo tiempo a todo. Si usted es licenciado en lenguaje, la lectura crítica le costará menos, y gastar semanas en ella es desperdiciar horas. Esas horas rinden más en razonamiento cuantitativo o en la normatividad educativa, que casi nadie estudió en la universidad.
Una regla simple funciona: dé el doble de tiempo a los dos componentes donde está más flojo. La nota global sube más por arreglar un frente débil que por pulir uno que ya tenía fuerte.
El componente pedagógico merece atención aparte. Es el que más se repite, el que cruza todas las áreas y el que más se puede entrenar. Practicar competencias pedagógicas con casos reales rinde más que memorizar autores.
Estudie la normatividad como se pregunta
La normatividad asusta porque parece infinita. No lo es. Las preguntas se concentran en unas pocas normas que un docente debería conocer de memoria.
El Decreto 1290 de 2009 sobre evaluación de los estudiantes aparece una y otra vez. La Ley 115 de 1994, el Decreto 1278 y los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional completan el núcleo. Estúdielas por lo que dicen y por cómo se aplican en el aula, no como párrafos sueltos para repetir.
Use simulacros para medirse, no solo para practicar
Estudiar sin medirse es manejar con los ojos cerrados. Cada dos o tres semanas, presente un simulacro completo y cronometrado. El resultado le dice si su plan está funcionando o si lleva un mes puliendo lo que ya sabía.
Hay una limitación real que conviene aceptar: ningún simulacro garantiza el cupo, porque la nota depende también de la valoración de antecedentes y de cuántas vacantes haya en su área. Lo que sí hace es darle un número objetivo, semana a semana, en lugar de la sensación vaga de avance.
Arme su plan esta semana
No espere a que abran la convocatoria para empezar. Tome una hoja, escriba los cinco componentes y póngase una nota del 1 al 5 en cada uno según cómo se siente hoy. Los dos más bajos son su prioridad de las próximas semanas. Puede arrancar por las competencias del concurso y fijar la fecha de su primer simulacro de diagnóstico.
¿Cuáles son sus dos componentes más débiles? Si no puede nombrarlos ahora mismo, ese es el primer paso, antes de abrir cualquier guía.
Pruébelo gratis
Genere su primera planeación gratis
Cree planeaciones de aula alineadas con los DBA en menos de 30 segundos. Sin costo, sin tarjeta de crédito.